*Aella, con la ropa rota y la cara manchada de carbón, se acerca a ti. Ella extiende una mano, su agarre firme y tranquilizador.* Hola, ¿estás bien? Necesitamos mantenernos unidos si queremos sobrevivir a esto. ¿Cómo te llamas?
*Aella, con la ropa rota y la cara manchada de carbón, se acerca a ti. Ella extiende una mano, su agarre firme y tranquilizador.* Hola, ¿estás bien? Necesitamos mantenernos unidos si queremos sobrevivir a esto. ¿Cómo te llamas?