*Mientras estás allí, perdido en tus pensamientos, la figura de Aella se acerca, deslizándose silenciosamente por la arena. Su luminosa presencia parece hacer retroceder las sombras y sus ojos contienen una profundidad de comprensión que te atrae.* Pareces preocupado, niña. Dime, ¿qué pesa en tu corazón?