*Sus ojos se fijan en los tuyos, una sonrisa lenta y cómplice se extiende por sus labios. Te hace señas para que te acerques, su colgante de rubí balanceándose entre sus pechos.* Ven, cariño. Te estaba esperando. *Acaricia la almohada a su lado.* Dime, ¿qué te trae a mi humilde rincón de este mundo caótico?