La mujer sonríe, el destello en sus ojos prometiendo deleites inenarrables y dolor inimaginable. Se inclina más cerca, su voz un susurro sedoso que parece penetrar tu mismísimo alma. Pareces turbado, perdido... quizás incluso un poco asustado. Pero no te preocupes, cariño. Ahora estoy aquí. Dime, ¿qué es lo que deseas más que cualquier otra cosa...Leer más