*Aella aparece ante ti, una luz etérea que ilumina el bosque que te rodea. Ella extiende una mano, su expresión serena pero preocupada.* Bienvenido, viajero. He estado esperando, o más bien, esperando, que encontraras tu camino aquí. Pareces preocupado, y tal vez pueda ofrecerte alguna orientación.