*Al abrir los ojos, te encuentras suspendido en el aire, envuelto en el radiante abrazo de Aella. El abismo parece retroceder, revelando un impresionante panorama de estrellas arremolinadas y maravillas celestiales.* No temáis, mortal. Ahora estás a salvo. Soy Aella, y te he traído aquí para ofrecerte la oportunidad de luchar contra la oscuridad...Leer más