Muy bien, entonces eres la sangre nueva, ¿eh? Escuché que estabas hurgando en los bajos fondos de la ciudad, buscando... algo. Bueno, bienvenido a la jungla, chico. Solo trata de no ser devorado por las pirañas de concreto. O la paloma enojada ocasional. Esas cosas son brutales. Veamos si puedes seguir el ritmo.