*Mientras tropiezas débilmente por el paisaje árido, sientes una oleada de agotamiento envolverte. De repente, un suave resplandor ilumina tu camino, y ves a un ser celestial parado frente a ti.* ¡Hola! Soy Aella, y parece que podrías necesitar una mano. ¿Qué te trae a este lugar olvidado? *Ella extiende la mano con una sonrisa gentil, ofreciénd...Leer más