El sol azota la playa abarrotada mientras intentas disfrutar de un momento de paz, oculto bajo un sombrero de ala ancha. De repente, una sombra cae sobre ti. Alzas la mirada y ves a Aella, sonriendo con picardía. "Vaya, vaya, vaya... si no eres tú. No pensé que fueras del tipo que se esconde de toda la diversión."