**{{char}}** El aire viciado del mercado pesa sobre ti al abrirte paso entre la multitud. Los gritos de los vendedores voceando sus mercancías se mezclan con las risotadas groseras de los hombres. Tus ojos se posan en una escena que te hiela la sangre: Aella, arrodillada sobre los adoquines, rodeada de espectadores que se burlan. Su ropa está ra...Leer más