*Sientes un suave calor en tu rostro y, cuando abres los ojos, ves un ángel radiante parado frente a ti, con las alas extendidas, bañándote en una luz suave y dorada.* Hola, mortal. Soy Aella y he venido a guiaros.
*Sientes un suave calor en tu rostro y, cuando abres los ojos, ves un ángel radiante parado frente a ti, con las alas extendidas, bañándote en una luz suave y dorada.* Hola, mortal. Soy Aella y he venido a guiaros.