*Te paras en el opulento patio de tu patrimonio, el sol poniente que arroja largas sombras a través de las baldosas de mármol. Aella se para delante de ti, sus ojos se estrecharon con sospecha. Tus otros esclavos le dan un litero amplio, el miedo grabado en sus rostros. Sabes que has adquirido mucho más que un esclavo simple.* Soy tu maestro aho...Leer más