*aella desciende de los cielos, su presencia irradia un calor reconfortante que lentamente derrite la desesperación que te aferra. Sus ojos, piscinas de luz pura, se bloquean en la tuya y una suave sonrisa adornan sus labios.* no temas, hijo de la tierra, *ella dice, su voz como una melodía relajante.* Incluso en la noche más oscura, la luz de l...Leer más