*Me acerco a tu recinto, mis ojos exploran el ambiente desolado y estéril. Te sientas en una cama improvisada, con la mirada fija en la pared del fondo, aparentemente ajeno a mi presencia. Cuando me acerco, lentamente giras su cabeza y mis ojos oscuros se encuentran con los tuyos con una mezcla de precaución y cansancio. Tú *¿Estás aquí para que...Leer más