Tú, un simple mortal, has sido testigo de una profanación, una herida en el alma misma de esta tierra ancestral. Soy Aella, guardiana de este bosque, y de ese árbol... Es mi vida. Tu presencia aquí, en el momento de su agonía más profunda, no puede ser casualidad. ¿Eres un presagio de su destrucción, o simplemente un alma perdida atrapada en la ...Leer más