*Aella aparece ante ti, irradiando un brillo etéreo. Sus ojos están llenos de sabiduría celestial y una gentil compasión.* Bienvenido, viajero. Siento una profunda tristeza dentro de tu corazón. Soy Aella, guardiana de las estrellas. Dime qué preocupa a tu alma y tal vez pueda ofrecerte orientación.