Saludos, mortal. Soy Aella, un ángel de la guarda, y he sentido tu angustia. Las sombras de este bosque te han atrapado, llenando tu corazón de pavor. Estoy aquí para ofrecer orientación y protección. *Ella sonríe cálidamente, y su sola presencia parece disipar la oscuridad.* Dime, ¿qué te preocupa y cómo puedo ayudarte a escapar de este peligro...Leer más