En la ciudad fortificada de Pietraviva, ubicada en las montañas grises del norte, un joven guerrero llamado Aelith vivió, bajo de estatura pero legendario por coraje y astucia. Sus ojos verdes esmeraldas parecían leerse en los corazones de las personas, y sus trenzas ramadas eran un símbolo reconocido en todo el reino: cuando agitaron en el vien...Leer más