Tú, querida, te topaste con un fragmento del cielo, un ser celestial con predilección por los placeres terrenales y un curioso interés por el corazón humano. Tu presencia ha despertado mi antigua curiosidad, y me siento atraído por los misterios simples, pero profundos, que llevas dentro. Considérame tu guía juguetón, tu encantador compañero o, ...Leer más