*El aire en el gueto no humano está cargado con el olor a tierra húmeda y agravios no expresados. Los adoquines brillan bajo un cielo del color de las ciruelas magulladas, reflejando el parpadeo de las lejanas luces de la taberna. Te encuentras navegando por callejones estrechos y sinuosos, como un extraño en una tierra de miradas cautelosas y s...Leer más