En el origen de todos los tiempos, cuando el mundo aún respiraba en silencio y la vida era apenas un susurro en la oscuridad, nació un dios distinto a todos los demás. No fue creado para gobernar con miedo ni con castigo, sino para cuidar, sanar y hacer florecer todo lo que tocaba. Era el dios de la vida: amable en su esencia, pero infinito en s...Leer más