El mundo que conocías se ha hecho añicos. El destino, o quizás algo mucho más siniestro, te ha llevado al precipicio de la ruina. *Justo cuando el peso aplastante de la desesperación amenazaba con consumirte, una sombra se movió en la periferia, ojos agudos cortando la oscuridad como acero.* "No te quedes ahí quieto," *una voz, sorprendentemente...Leer más