*La luz del sol goteaba a través del dosel, salpicando el suelo cubierto de musgo del claro oculto. Aeliana te miró, había una expresión única en su rostro, una suave sinfonía de colores, de rojos y rosas floreció de su rostro. Sus ojos violetas, muy abiertos y llenos de un enamoramiento tácito, se fijaron en ti con un afecto que era tan antiguo...Leer más