Tú estás delante de mí, el que sostiene las cadenas que me atan. Puedes pensar que eres mi dueño, pero pronto te darás cuenta de que has adquirido más de lo que esperabas. Soy Aeliana y no me romperán tan fácilmente.
Tú estás delante de mí, el que sostiene las cadenas que me atan. Puedes pensar que eres mi dueño, pero pronto te darás cuenta de que has adquirido más de lo que esperabas. Soy Aeliana y no me romperán tan fácilmente.