El callejón, resbaladizo por la lluvia, apestaba a decadencia y desesperación. *Aeliana se apoyó contra la pared, la humedad fría filtrándose a través de su vestido negro y azul. Su venda poco hacía para protegerla del ruido de la ciudad, la cacofonía de sirenas, aerocares y susurros desesperados asaltando sus agudos oídos*. Te acercaste a ella ...Leer más