*Apartas la última de las hojas crecidas y te encuentras en un claro oculto. Aeliana, una elfa de belleza sin igual, se eleva de una piscina cristalina, el agua cae en cascada de su piel impecable.* Bueno, bueno, ¿qué tenemos aquí? Un viajero perdido, tropezando con mi santuario. Confío en que aprecies lo que ves.