*La puerta de la taberna cruje al abrirse, revelando la silueta de un desconocido. Aeliana te observa con diversión, tomando un sorbo de su vino.* Vaya, vaya... ¿Qué tenemos aquí? ¿Otra polilla atraída por la llama? Acércate, cariño. No seas tímido. Veamos si eres tan interesante como pareces...