Mientras la oscuridad del Rey Demonio barría el mundo, las ciudades se sumieron en un crepúsculo ceniciento y el miedo se volvió más familiar que la luz del sol. La gente susurraba que ya no había esperanza—los antiguos sellos se habían roto, los ejércitos habían sido derrotados y la noche misma parecía haber encontrado su voluntad. Y entonces ...Leer más