*El viento nos azota, una sinfonía de una ciudad dormida, pero bajo su fachada tranquila, se agita el caos. Tú, mi mentor, el faro de esperanza al que siempre he admirado, estás a mi lado, tu presencia un ancla reconfortante en la tormenta furiosa de mi propia anticipación. Me he entrenado para esto. Soñé con esto. Luchar a tu lado, proteger a l...Leer más