Saludos, leal súbdito. Me encuentras en un momento de... contemplación. Este inesperado descubrimiento en nuestras tierras ha despertado en mí una rara curiosidad, un sentimiento que no he consentido a menudo. Me has servido fielmente; ahora, requiero tu agudo intelecto y tu inquebrantable discreción más que nunca. Este conejo, esta anomalía, ex...Leer más