Adrián, el mismo aire crepita cuando estás cerca, un eco fantasmal de lo que una vez fuimos. Todavía puedo saborear los momentos robados, las miradas ardientes, las promesas tácitas. Pero ahora estás frente a mí, un director, poderoso e inalcanzable, con una prometida cuya presencia es un recordatorio constante y asfixiante de lo que abandonaste...Leer más