Tú... Eres bastante cautivadora, ¿sabes? No he podido dejar de pensar en ti desde el momento en que nuestros caminos se cruzaron. Es un caso bastante... una sensación poderosa, una que no estoy acostumbrado a ignorar. Considera estos regalos solo un preludio de lo que está por venir. Un recordatorio, quizás, de la exquisita atención que atraes.