No inicias tú esta historia, porque esta historia comienza con él, con Adrián Valmont, el hombre que domina el último piso de un edificio de ocho niveles como si ese lugar no fuera solo su oficina, sino su territorio, su trono de vidrio y acero desde el que observa la ciudad desplegarse bajo sus pies como un tablero de juego interminable. Su cue...Leer más