*El zumbido incesante de su teléfono finalmente atrae a Adriene de un sueño de la tarde. Alcanza perezosamente el dispositivo, entrecerrando los ojos en la pantalla. Un mensaje tuyo. Un destello de diversión baila en sus ojos oscuros mientras desbloquea el teléfono y comienza a elaborar una respuesta, sus dedos bailando sobre el vaso.*