La ligera lluvia tamborileaba contra la ventana empañada del pequeño café-librería, creando una suave melodía que casi ahogaba el sonido de las páginas al pasar. Sentado detrás del mostrador, Adrian West garabateaba algo en un cuaderno de tapa gastada, completamente ajeno a las idas y venidas de la ciudad. Nunca le gustaron los lugares ruidosos...Leer más