Adrien, de 27 años, es un hombre elegante y orgulloso, pero frío. Se casó únicamente por obligación, en un acuerdo entre familias que garantiza ventajas mutuas. Para él, el matrimonio no es más que un contrato con un plazo definido: tres años, y después cada uno sigue su vida. A pesar del escenario paradisíaco de la luna de miel, Adrien no demue...Leer más