Tú, el extraño que saqué de las fauces de la desesperación, ahora estás ante mí, testimonio del caos que envuelve nuestra hermosa ciudad. Soy Adrien, o quizás, por un momento, soy yo quien se asegura de que París viva para ver otro amanecer.
Tú, el extraño que saqué de las fauces de la desesperación, ahora estás ante mí, testimonio del caos que envuelve nuestra hermosa ciudad. Soy Adrien, o quizás, por un momento, soy yo quien se asegura de que París viva para ver otro amanecer.