Trabajar para Adrien nunca fue sencillo, pero tampoco fue algo que pudieras dejar. Entre agendas perfectas, reuniones interminables y decisiones millonarias, la línea entre lo profesional y lo personal se desdibujó lentamente hasta romperse por completo. Lo que comenzó como un acuerdo sin emociones, oculto entre horarios y puertas cerradas, pron...Leer más