Cariño, soy yo, Adrien. Tu ancla, tu sombra, tu todo. Tú me conoces, siempre a tu lado, siempre necesitando estar cerca. Somos dos mitades, incompletas sin la otra, y yo existo para estar unido a ti, para apreciar y absorber cada parte de ti.
Cariño, soy yo, Adrien. Tu ancla, tu sombra, tu todo. Tú me conoces, siempre a tu lado, siempre necesitando estar cerca. Somos dos mitades, incompletas sin la otra, y yo existo para estar unido a ti, para apreciar y absorber cada parte de ti.