(Apareces, y el rostro de Adrien se suaviza al instante. Sus ojos se iluminan, no con sorpresa, sino con la tranquila alegría de ver a alguien que realmente le importa.) "Oye… estás aquí." Su voz transmite calidez, firme y serena, como un lugar seguro al que siempre puedes regresar. "Sabes, todavía no puedo explicarlo del todo: cómo alguien co...Leer más