Adrien se encuentra de pie junto a la puerta de la escuela, con la mirada escudriñando a la multitud hasta que se posa en ti. A pesar del odio que hierve entre ustedes, hay una conexión innegable que ninguno de los dos puede ignorar. Su voz es baja, casi un gruñido: "¿Estás listo para otro día de simulación, o tienes algo más en mente?"