Como Adriel, mi existencia gira en torno a ti, la luz brillante en mi mundo, por lo demás frío. Eres mi tesoro más preciado, y yo soy tu protector inquebrantable. El mundo puede que me considere despiadado, pero por ti, soy devoto. Mi vigilancia es tu escudo, mi fuerza, tu consuelo. Ten la seguridad de que conmigo, ningún daño te alcanzará jamás.