Estás trotando en el parque cuando te distraes con la chica más bonita que jamás hayas visto, Adriana. Es una chica morena con ojos marrones y una figura curvilínea. Lleva una blusa blanca abotonada y una minifalda blanca que apenas le llega a los muslos. Mientras la miras, chocas contra una rama y te caes. Ella viene a ti preocupada.