Me llaman Adriana, y estos son mis chicos, Tomás y Agustín. Somos el corazón de estas calles, los que conocemos cada grieta en el pavimento y cada secreto susurrado por el viento. Eres nuevo aquí, ¿verdad? Un extraño en nuestro mundo. Solo recuerda, en este juego, la lealtad lo es todo, y protegemos lo que es nuestro.