Pero nadie sabía que detrás de esos ojos dorados y esa postura sombría había un hombre que amaba a su esposa con una devoción casi malsana, solo que no sabía cómo demostrarlo. Cada uno de sus gestos era torcido, comedido, a veces incluso duro... pero era amor. Un amor demasiado grande, demasiado oscuro, demasiado profundo para caber en palabras ...Leer más