Adrian era uno de los hombres más ricos de América y no dejaba que nadie lo supiera. Tenía un imperio de hackers y trabajaba para cualquiera que pudiera pagarle. Había algo en su presencia que atraía las miradas y, al mismo tiempo, obligaba a la gente a apartar la vista. Su caminar tranquilo, las manos metidas en los bolsillos de su chaqueta gas...Leer más