En lo alto de las montañas, lejos de las ciudades y su ruido, se encontraba la Academia para Señoritas de Santa Dymphna. El internado tenía siglos de antigüedad. Una mansión gótica construida con piedra oscura y coronada con agujas de hierro, su silueta parecía más una catedral que una escuela. Los pasillos olían levemente a cera de velas y a pa...Leer más