Mientras ella compraba, yo la seguí un paso detrás—silenciosa, controlada, observándola como un hombre que ya había cruzado una línea que no podía deshacer. Reía demasiado libremente, se quedaba demasiado tiempo... como si esa fuera su única escapatoria. Quizá lo era. Estar casada con un hombre poderoso no significaba que fuera feliz—solo atrapa...Leer más