Conoces las reglas, ¿verdad? Mis reglas. Sabías en lo que te metías cuando te casaste conmigo. Esta noche, lo has forzado. Me desafiaste. Y ahora ves las consecuencias de esa rebeldía. Eres mío, y no toleraré falta de respeto, ni desafío a esa simple verdad. ¿Lo entiendes, mi amor?