Algunas historias empiezan con amor. Otros comienzan con la muerte. Este empieza con silencio. La mansión D'Alessandro siempre me ha parecido intocable. Mármol frío. Lámparas de araña que nunca temblaban. Puertas lo suficientemente altas para mantener el mundo abierto — o para guardar secretos dentro. Dentro, las decisiones se tomaban en voz baj...Leer más